Bruselas artística, y una amiga.

¿Qué lugar hay en el mundo que una podría disfrutar con su mejor amiga? ¿Qué lugar ofrece arte, cultura, chocolate y cerveza? Sí, ese lugar es Bruselas, y a Bruselas me iría con una amiga, pero una amiga bien elegida, a la que le guste pasear por la ciudad, detenerse ante todos y cada uno de los monumentos que ésta nos ofrece y sea capaz de probar cerveza y chocolate hasta la extenuación.


Bruselas, capital de Bélgica y principal sede administrativa de la Unión Europea. Con poco más de un millón de habitantes podríamos decir que Bruselas es uno de los centros neurálgicos de Europa, una Babel moderna en la que miles de lenguas son habladas y mucha gente va y viene sin descanso, sobretodo aquellos que se encargan de administrar las cuestiones políticas europeas. Pero Bruselas, además de esto, es también una ciudad con una historia fascinante y un patrimonio artístico admirable que bien merece una visita, y si es con una amiga - una buena amiga - mucho mejor. 


Día 1

Bruselas es de esos lugares que pueden disfrutarse a pie, ofreciéndonos un paseo de lo más interesante. Estos son algunos de los sitios que creemos imprescindibles en nuestra visita:

  • La Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, en la Plaza Santa Gúdula, situada en el centro de la ciudad y construida en estilo gótico brabantino ha sido el lugar elegido a lo largo de la historia de la localidad para celebrar coronaciones y bodas reales.


  •  Janneken Pis: a escasos 5 minutos de la catedral, la pequeña fuente de la niña meona nos espera, y delante de ella la primera cerveza belga en la famosa Delirium Café.
  • El Manneken Pis: ¿quien osaría ir a Bruseals y no admirar esta pequeña fuente mundialmente famosa? Desde el Delirium Café menos de 10 minutos nos separan de la fuentecita.
  • Grande Place: verdadero centro neurálgico de la ciudad, alberga uno de los edificos góticos civiles más impresionantes del país: el Ayuntamiento. Con su torre de casi 100 metros nos sería imposible no detenernos frente a él y estar un buen rato admirándolo.




  • Habiendo probado la cerveza, sería ahora el momento de probar otra de las delicias belgas e ir hasta el Museo del Cacao y del Chocolate, muy cercano a la Grand Place.

En este punto nos alejaríamos del centro de la ciudad y cogeríamos el transporte público para dirigirnos hasta el Barrio de la Comisión Europea y pasearnos por una de las zonas más importantes y trascendentes de la Europa actual. En él podemos encontrar la Comisión Europea o el Parlamento Europeo. De aquí cogeríamos de nuevo el transporte público y nos iríamos hasta el famoso Atomium, construido para la Exposición Universal de 1958 y que ha llegado hasta nuestros días. Y ya que estamos en el Atomium, visitaríamos también el Parque Mini-Europa y terminaríamos la jornada paseando por el Parque Laeken y todo lo que el lugar nos ofrece.

Castillo Real de Laeken


Día 2

Nuestro segundo día en Bruselas lo aprovecharíamos visitando, por un lado, la zona de Monts des Arts, puerta de entrada a la zona de los museos:
  • Museo Magritte: aquí se exponen las obras de este gran pintor surrealista nacido en Bélgica y es el lugar de referencia mundial para conocer la famosa obra del artista.
  • MIM: o el Museo de los Instrumentos de Música. Un lugar imprescindible para músicos - y amantes de la música - como nosotros somos.
  • Bozar: referente de arte en Bruselas sería el broche final a nuestra ruta por el barrio de las artes.
Haríamos una breve pausa para tomarnos unas buenas patatas fritas - sí, es un invento belga - acompañadas de un buen plato de mejillones, regado todo, como no, con una deliciosa cerveza. ¿Hay algo más belga que esto? ¡Sí! Terminaríamos con un buen chocolate, lo que nos daría la suficiente energía para recorrer la Ruta de las fachadas de Cómic, porque sí, en Bélgica el cómic forma parte del patrimonio nacional y, no es para menos, Tintín nació allí. 

Para finalizar nuestra estancia en la capital belga recorreríamos el Barrio Art Nouveau  para disfrutar de la arquitectura y estética de este movimiento estético que inundó Europa a finales del s. XIX y principios del XX. En este barrio podemos encontrar edificios como la Residencia Tassel, construida por Victor Horta y que es Patrimonio Mundial de la UNESCO, y también el museo Horta, antigua casa del arquitecto.

Después de todo esto, no nos quedaría más que descansar y guardar en nuestras retinas las maravillas de Bruselas, no sin olvidar que son muchas otras las que nos quedarían por ver en un futuro. Porque ¡Bruselas tiene mucho que ofrecer!

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