Palacio Real de Olite

Estamos hartos de ver imágenes en internet de lugares fantásticos que nos gustaría visitar, al menos, una vez en la vida. De esos lugares los hay por todo el mundo, unos muy lejanos, pero otros son realmente cercanos a nosotros. Evidentemente, dependiendo de cuál sea nuestra situación geográfica la lejanía o cercanía dependerá también, pero no podemos obviar que a veces olvidamos aquello que está a tiro de piedra y es tan - o más - bonito - y visitable - que aquello que se encuentra a 14 horas de viaje en avión. Es por eso que hoy, orgullosamente, os queremos hablar del Palacio Real de Olite, en Navarra.


Esta visita que hoy os vamos a contar aquí no es una visita al uso. Esta visita es especial porque fuimos nosotros dos, los habituales, los pobres viajeros, y ¡cincuenta personas más! Sí, señoras y señores lectores, un pelotón de gente invadimos el Palacio Real de Olite una mañana de primeros de agosto del año 2014, después de haber realizado un concierto la noche anterior en la también navarra localidad de Corella.

La visita al castillo nos parecía a los pobres viajeros más que interesante, necesaria. A los 50 restante... pssss... algunos tenían ganas, y muchos esperaban encontrarse cuatro piedras diseminadas por el campo. Fueren unos o fueren otros, está claro que la curiosidad imperaba en aquél gigantesco autobús negro y es por eso que, a la llegada a Olite, las gentes empezamos a inspeccionar el terreno para ver qué íbamos a encontrarnos. Nada destacable, hasta que te dabas la vuelta y te encontrabas con una cuesta bastante interesante que te llevaba a una calle empedrada preciosa. ¡Vaya! Esto no se lo esperaba nadie... ni nosotros: tanto Palacio Real había eclipsado la belleza del pueblo. 




Como viaje de cincuenta que era, y aquí hay que decirlo, no podíamos salirnos del redil ya que nuestra parada próxima era Iruña - Pamplona, vamos - y la visita estaba programada pero, señores de Olite les debemos, nosotros, los pobres viajeros, una visita más pausada. Así que raudos, después de haber inspeccionada brevemente la plaza y haber hecho las fotos pertinentes de grupo iniciamos nuestra visita. Porque ¿quién se resiste a hacer una foto de grupo en aquella plaza con el castillo detrás? Nadie. Nosotros... tampoco.

La UMT al completo

Un poco de historia

El Palacio Real de Olite empezó a construirse en el s. XIII con funciones militares y cortesanas, aunque fue bajo el mandato de Carlos III "El Noble" quien amplió el palacio, dando lugar al Palacio de los Reyes de Navarra, y convirtiéndolo en sede real permanente por lo que se le tuvo que dotar de toda la ornamentación propia de estos lugares.

El palacio, que llegó a ser considerado uno de los más bellos de Europa, decayó tras la invasión de Navarra en 1512 por parte de la Corona de Castilla y de Aragón, ya unificadas, comenzando su deterioro al ser utilizado solamente por los virreyes, y de forma esporádica. La construcción fue deteriorándose progresivamente hasta que en la Guerra de la Independencia Española, en el año 1813, el guerrillero Espoz y Mina ordenó incendiar el palacio ante el temor que las tropas francesas de Napoleón pudiesen servirse de él como fortaleza.

No es hasta el año 1923, cuando la Diputación Foral de Navarra convocó un concurso para la restauración del conjunto arquitectónico, que éste confiere el aspecto actual.

El Palacio

Debido a las diferentes remodelaciones que se han sucedido a lo largo de los años, el palacio da una sensación de desordenado que le infiere, si cabe, mayor belleza.




Constituido en su interior por jardines, fosos, innumerables estancias y una gran cantidad de torres, encontramos la guinda de la obra en las murallas que abrazan y protegen el palacio. Tras la remodelación podemos ver claramente cuáles son las partes originales y cuáles no, pero la visión es totalmente uniforme por lo que la restauración no afecta en absoluto a la belleza de la construcción. 



En su interior podemos encontrar un claustro con los jardines colgantes, torres que se conectan las unas con las otras, escaleras de caracol y unos salones inmensos que por desgracia, y después del incendio del s. XIX, han perdido para siempre los revestimientos en madera y los tapices que decoraban y aislaban en edificio. Ahora, en el Palacio Real de Olite, encontramos sólo piedra; pero es tan increíble que no necesita de nada más.




La visita la hacemos con una guía - en grupos de unos 20 - que te cuenta todo y más del palacio: desde sus inicios hasta la época actual, pasando por la quema desalmada para que los franceses no lo utilizasen como fortín - práctica, por otra parte, bastante habitual -, llegando hasta su restauración y la llegada al aspecto actual.


Una vez hecha la clase magistral, tienes todo el tiempo del mundo - o hasta que el autobús debe marchar, como fue nuestro caso - para disfrutar a tus anchas de todos y cada uno de los rincones del castillo, entender la remodelación hecha gracias a la exposición que hay en una de las torres y, como no, tienes tiempo para cansarte subiendo a todas y cada una de las torres y disfrutar de las increíbles vistas de la fortaleza, de la localidad, y de todo el territorio que la vista puede alcanzar.



La visita al Palacio Real de Olite es, para nosotros, una visita imprescindible si se va a Navarra, se es de la zona, o son pocos los kilómetros que de allí te separan. Es una visita fascinante, porque el lugar es fascinante. Una maravilla que la historia nos ha dejado destruida pero, que muy acertadamente, alguien algún día decidió recuperar. Y si no... ¡pregúntenselo a los otros cincuenta que nos acompañaron!




Datos de interés

Horario de apertura 2015:

ENERO, FEBRERO, NOVIEMBRE Y DICIEMBRE
De lunes a domingo, de 10h a 18h. (días 24 y 31 de diciembre, de 10h a 14h; días 25 de diciembre, y 1 y 6 de enero, CERRADO)

MARZO Y OCTUBRE (DEL 13 AL 31)
De lunes a viernes, de 10h a 18h. Fines de semana, de 10h a 18:30h (el domingo 1 de marzo, se cerrará a las 18h)

ABRIL Y OCTUBRE (DEL 1 AL 12)
De lunes a domingo, de 10h a 19h.

MAYO, JUNIO Y SEPTIEMBRE
De lunes a viernes, de 10h a 19h. Fines de semana, de 10h a 20h.

JULIO Y AGOSTO 
De lunes a domingo, de 10h a 20h.


Ultima admisión siempre media hora antes del cierre. Recomendamos un mínimo de una hora para visitarlo por libre.

Horario de visitas guiadas para individuales  (grupos*, a medida):
*Consideramos grupo a partir de 20 personas, en este caso, será necesario concertar la visita con antelación.


VISITAS GUIADAS EN JUNIO

Todos los días a las 11:30h, 12:30h y 17:00h
 Precios:
  • Entrada individual: 3,5 €
  • Precio reducido: 2 €
  • Visita guiada: 4,90 €

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